Tomás Alonso nos contó la ruta 66, un viaje que marcó su vida y se llevó una funda de moto gracias a este sorteo…¿Quieres ser tú el siguiente?Si quieres participar en este sorteo sólo tendrás rellenar este cuestionario y si eres el ganador te llamaremos para que nos cuentes tu ruta y publicarla en nuestra web. ¡Anímate!
La ruta del socio: Tomás Jesús Alonso Hernando
Socio M15777
Moto: Harley Davidson Electra Glide Classic.
Momento Action Team: «Ir consumiendo kilómetros de asfalto rodeados de una naturaleza increíble y ciudades que siempre hemos visto en el cine».
Ruta: Último tercio de la Ruta 66 (ida y vuelta desde Los Ángeles).
Distancia: 4.100 km.
RECOMENDADA POR…“Todos creemos conocer EEUU sin haber estado allí, pero es mucho más…Tienes que verlo con tus propios ojos”.
Después de aterrizar en Los Ángeles desde Madrid y a lomos de una Harley Davidson Electra Glide Classic alquilada en la tienda Eaglerider, Tomás y su mujer Begoña comienzan una ruta de película para celebrar sus bodas de plata. Estrenan la que será su compañera los próximos días yendo a Santa Mónica, visitando Pacific Park y emblemáticos barrios como Bel-Air, Beverly Hills, Sunset Boulevard y el Paseo de las estrellas. Dejando atrás la cuna del cine, ponen rumbo a Las Vegas (484 km) recorriendo carreteras desérticas que evocan los años dorados de lo que fue The Mother Road, la Ruta 66. Tras una parada obligatoria en la ciudad de las luces y el juego, se dirigen a Flagstaff (422 km) y a Tuba City (418 km) atravesando el Gran Cañón del Colorado, encontrando paisajes espectaculares, horizontes lejanos y deleitándose con el paisaje. En Tuba City visitaron dos parques nacionales: el Meteor Crater y el Grand Canyon. “Merece la pena verlos, ¡son impresionantes!”, nos comenta Tomás.
Esta pareja de Burgaleses continúa devorando kilómetros yendo a Kanab desde Tuba City (536 km) donde se encuentra Monument Valley, una gran depresión explotada por los indios navajos que sirvió de escenario para el film La diligencia, dirigida por John Ford en 1939.
De camino de vuelta, con la alforjas llenas de regalos e ilusiones cumplidas, hicieron sus últimas dos paradas: Death Valley, zona de antiguos buscadores de oro y San Francisco, ciudad en las que nuestros protagonistas disfrutaron de una impresionante colonia de leones marinos, la isla de Alcatraz con su penitenciaría y Chinatown, la mayor concentración de asiáticos en el mundo fuera de su continente. Allí, Tomás cumplió una promesa que tenía hacía tiempo: “Siempre había querido cruzar el Golden Gate conduciendo la Harley y escuchando la canción ‘San Francisco’ de Scott Mckencie, de 1967, (muy ligada al movimiento hippie). Y eso hicimos”. Con este último sueño hecho realidad, se acabó el periplo americano de nuestro socio y su mujer. “Nunca olvidaremos la Ruta 66, una ruta de película y unas bodas de plata de cine”.
Un Comentario
Acabo de ver a estos compañeros moteros de la ruta 66, y se me han saltado las lágrimas, pues yo tuve la ocasión de realizarla desde Chicago-Los Angeles, gracias a vosotros, a través de viajes 10, y con la misma moto HD Electra Glide, que es una pasada. La ruta fue del 1 al 16 de septiembre de 2008. Espero volver a realizarla