El evento ONE Friday Fights 126 concluyó de manera bastante dramática, dejando a los espectadores con un desenlace inesperado en su pelea estelar.
El evento principal de la noche, que enfrentaba al excampeón de kickboxing de peso mosca Ilias Ennahachi y al rey de Muay Thai de peso gallo Nabil Anane, terminó de forma decepcionante. Un golpe bajo accidental en el tercer asalto llevó a que el combate fuera declarado sin resultado, truncando las expectativas de un desenlace claro.

Anane se hizo notar de inmediato en el primer asalto, derribando a Ennahachi con un preciso golpe recto de derecha, aunque la decisión de derribo, como muchas otras decisiones arbitrales esa noche, fue controvertida. Continuó presionando con fuertes patadas al cuerpo y ataques giratorios, manteniendo la intensidad. El tercer asalto comenzó a un ritmo furioso, pero una patada baja mal colocada de Anane terminó la pelea prematuramente, dejándola sin un resultado concluyente y sin un ganador declarado.
Eventos Coestelares y Otros Combates Destacados

En el evento coestelar, Liu Mengyang consiguió otra impresionante victoria en peso pluma con una decisión unánime sobre el tercer clasificado de Muay Thai, Shadow. Liu presionó desde el primer campanazo, forzando a Shadow a intensos intercambios a corta distancia. A pesar de que Shadow conectó combinaciones afiladas y patadas potentes, la resistencia y la presión de Liu dieron sus frutos: un decisivo gancho de izquierda que provocó un derribo inclinó la balanza a su favor y le valió una victoria sorpresiva.

Anteriormente en la cartelera, Adam, de 17 años, impresionó en una batalla de tres asaltos contra el excampeón de K-1, Toma Kuroda. El joven tailandés dictó gran parte de la acción con patadas precisas y jabs constantes, manteniendo bajo presión al peleador debutante. Kuroda respondió con sus propias combinaciones, pero la ofensiva de Adam tuvo más urgencia y potencia, lo que le valió una ajustada victoria por decisión.

Zhang Peimian y Rui Botelho se reencontraron en una acalorada revancha que rápidamente degeneró en caos con múltiples faltas y un arbitraje polémico. Zhang mantuvo una alta presión, pero Botelho cambió el rumbo de la pelea al final, conectando una potente rodilla en el tercer asalto que le abrió la frente a su oponente. Este daño resultó ser significativo a ojos de los jueces, quienes otorgaron a Botelho la victoria por decisión dividida, añadiendo un capítulo más a su rivalidad.
