La selección brasileña sufrió una derrota de 2 a 1 ante el equipo francés en un partido disputado en Boston, Estados Unidos. Este resultado subraya la necesidad de un proceso continuo de evolución y aprendizaje para el conjunto sudamericano, recordándoles que aunque el objetivo final sea distante, los momentos clave y las oportunidades para mejorar son fugaces y deben ser aprovechados.
