Deontay Wilder consiguió su primera victoria por decisión en once años, superando a Derek Chisora por decisión dividida en un turbulento combate de peso pesado que tuvo lugar en el O2 Arena de Londres. Para el excampeón del WBC, esta fue apenas la segunda vez que escuchó el tañido de la campana final desde que derrotó a Bermane Stiverne para alzarse con el título del WBC en enero de 2015.
