Una vez más, la violencia se apoderó del fútbol este domingo. Lamentablemente, estas lamentables escenas dieron la vuelta al mundo.
En Sudamérica, específicamente en Paraguay, el clásico entre Olimpia y Cerro Porteño debió ser pospuesto debido a una batalla campal en las gradas entre aficionados del Cerro y la policía nacional. Las fuerzas de seguridad emplearon balas de goma en un intento por controlar el caos, mientras un grupo de hinchas desarmó a un oficial y se apoderó de su escudo, exhibiéndolo como trofeo. La respuesta policial incluyó el uso de gas lacrimógeno y pimienta, que rápidamente se propagó a otras zonas del estadio, intensificando el pánico. Los jugadores lanzaron botellas de agua hacia las tribunas intentando mitigar el malestar causado por los artefactos policiales. El encuentro fue suspendido por falta de garantías de seguridad.
Al otro lado del Atlántico, en la Serie C del campeonato italiano, aficionados del Foggia invadieron el campo de juego para agredir a los jugadores tras la derrota por 1 a 0 ante el Monopoli. Los futbolistas del Foggia, con el equipo situado a cuatro puntos de la zona de descenso, corrieron hacia los vestuarios para escapar de la furia de los seguidores, quienes también se enfrentaron con el personal de seguridad del estadio antes de ser detenidos.
