Tras la victoria del Palmeiras sobre el Bahía por 2 a 1 este domingo (5), el entrenador Abel Ferreira manifestó su descontento y frustración. El técnico portugués se mostró particularmente irritado con la agresividad demostrada por el equipo rival durante el encuentro.
Ferreira no ocultó su sorpresa y malestar ante las decisiones arbitrales, declarando: «Pero el árbitro me saca tarjeta amarilla a mí», lo que sugiere una percepción de trato desigual en las amonestaciones, a pesar de la intensidad y dureza en el juego del Bahía.
